Agencia de Calidad Agroalimentaria

Este Programa brinda las herramientas necesarias para la gestión de la calidad de bienes producidos por el Sector Agroalimentario. Con esta orientación, realiza las siguientes tareas:

* Diagnóstico e implementación de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) y Buenas Prácticas de Manufacturas (BPM).

* Elaboración de protocolos propios, documentación  y registros afines.

* Sensibilización, capacitación y asesoramiento para la implementación de sistemas de calidad e inocuidad alimentaria que garanticen la seguridad de los alimentos y sistemas de agricultura sustentables, tanto en cultivos tradicionales como orgánicos.

* Asesoramiento a Municipios comprometidos con mejorar los estándares de calidad de la producción mendocina.

* Capacitación a técnicos  y docentes de establecimientos educativos a fin de transmitir a las nuevas generaciones las herramientas y el concepto de Gestión de Calidad aplicada a la agricultura.

 

De acuerdo a la nueva concepción, podemos afirmar que “calidad” es todo aquello que realza el valor del producto en opinión de los consumidores, y que los beneficios de una empresa estarán íntimamente relacionados con la satisfacción del cliente. Cuando aplicamos este concepto moderno de calidad a los alimentos, aparecen aspectos relacionados con la inocuidad, genuinidad, composición nutricional, atributos sensoriales, comerciales (forma de presentación, etc.) y con la capacidad organizacional de la empresa. En el actual comercio alimentario mundial, el componente higiénico-sanitario de la calidad adquiere gran relevancia y no sólo incluye los requisitos relacionados con la inocuidad de los alimentos, sino también los aspectos relacionados con la genuinidad. El Codex Alimentarius, organismo internacional rector en la materia, indica expresamente que “todos los consumidores tienen derecho a alimentos inocuos, sanos y genuinos, y a estar protegidos de prácticas comerciales deshonestas”. Las restricciones más fuertes para lograr el crecimiento de la producción y la exportación de alimentos están relacionadas con dichos factores mencionados, es por ello que se hace necesario resolverlas.
Surgen así y se extienden de manera considerable a escala mundial, el uso de sistemas que apuntan al mejoramiento de la calidad y trabajan en distintos niveles sobre la organización y funcionamiento de las industrias elaboradoras o los atributos diferenciadores (características del alimento y de los procesos) de los productos fabricados en las mismas.

 

Protocolo de Buenas Prácticas Agrícolas

Protocolo para Vegetales Frescos   Anexo 1    Anexo 2   Anexo 3

 

 

 

Las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) son una valiosa herramienta para el productor, que le permite fortalecer la competitividad y satisfacer las demandas de un mercado interesado no solamente en la calidad del producto, sino también en las condiciones bajo las cuales se lleva adelante la producción del mismo.
Esta herramienta puede utilizarla libremente quien lo desee, y tiene numerosas aplicaciones. Permite combinar racionalmente recursos y procedimientos para mejorar la oferta, manteniendo la fertilidad del suelo y la diversidad biológica, y certificar estas características de acuerdo con la legislación vigente. Así, las BPA brindan a los consumidores la certeza de que sus alimentos tienen la calidad y la inocuidad que ellos requieren. Al mismo tiempo,  los productores pueden aspirar a nuevas posibilidades comerciales, no sólo en el mercado interno sino también en el exterior. Por ello, quien implementa estas prácticas consolida su imagen positiva respecto de una serie de aspectos que son muy valorados por los consumidores más exigentes, como el cuidado de la salud y el ambiente. Las BPA contribuyen, paralelamente, a potenciar sistemas de agricultura sustentable; por un lado, minimizando el impacto negativo en el ambiente y, por otro, mejorando las competencias de los trabajadores a través de la capacitación.

Necesidades comunes:

A partir del trabajo que viene realizando junto a pequeños productores de la provincia, la Agencia de Calidad Agroalimentaria  ha logrado identificar necesidades comunes que fueron agrupadas en temas prioritarios. Esto permitió a los técnicos del organismo elaborar un Protocolo para la Producción de Vegetales en la Provincia de Mendoza, que fue instituido mediante la Resolución Nº 856-I-08 del ISCAMEN. Con esta experiencia se espera favorecer las condiciones de negociación de la producción, fundamentalmente la de todos aquellos agricultores que nutren el mercado interno. El Protocolo está sujeto a actualizaciones o modificaciones en función de la mejora continua, con requisitos de trazabilidad y registros, uso de fertilizantes, evaluaciones de riesgos, protección de cultivos, cosecha, gestión de residuos, conservación del ambiente y utilización de recursos. Este emprendimiento ha pretendido plasmar parte de la realidad del agro mendocino, rescatando la cultura productiva de los distintos sectores, incluidos aquellos de escasos recursos y los de áreas más difíciles como las regadas con aguas cloacales tratadas, ya que Mendoza es pionera en la reutilización de este recurso hídrico y posee normativa específica al respecto. El objetivo final de este aporte es la simplificación de los procesos para permitir la adecuación en forma paulatina a la obligatoriedad de las Buenas Prácticas Agrícolas.