Agroquímicos

El hombre siempre trató de proteger sus cultivos de los ataques de plagas y enfermedades que afectan los rendimientos y la calidad de los productos vegetales. Para lograr este objetivo utilizó sustancias químicas naturales o artificiales, a las que hoy se denomina agroquímicos pero que, según la región, el ámbito y los tiempos, se las llamó de diferentes maneras: fitosanitarios, fitoterapéuticos, agrotóxicos, fitofármacos, plaguicidas y pesticidas.
Estas sustancias químicas pueden ser un riesgo para la salud del aplicador, su familia, el consumidor y el medio ambiente. El riesgo puede ser definido como la probabilidad de que algo no deseado ocurra o la característica propia de una sustancia que potencialmente puede producir un daño o un efecto adverso o negativo para la salud. Esta posibilidad está en relación directa con la toxicidad de la sustancia y el nivel (magnitud y tiempo) de exposición a la misma.
Los agroquímicos no son una realidad reciente, y es sabido por todos los involucrados en el sector productivo que aún el menos tóxico de estos productos entraña un peligro potencial, por lo que productores y técnicos son responsables del correcto uso y manipulación de los mismos.
Lograr que los alimentos sean saludables e inocuos (es decir, que no causen daños) es responsabilidad directa de quienes los producen, elaboran, distribuyen y comercializan; como así también de los organismos de control que deben ejercer las acciones necesarias para reducir o minimizar los riesgos reales y potenciales para la salud.
Los agroquímicos constituyen un tema de múltiples facetas; su impacto trasciende a los sectores jurídicos, ambientales y a los relacionados con la seguridad e higiene del trabajador agrícola que hacen a su protección. El ideal al que se debe aspirar es a un respeto de las normativas vigentes, fuertes políticas de capacitación y buen uso de las herramientas tecnológicas. La tendencia actual es procurar reducir los riesgos adoptando enfoques preventivos mediante una fuerte asistencia técnica a los sectores de la producción, y una constante política de control, para lo que se requieren recursos técnicos y económicos adecuados.

Objetivos

  • Garantizar la calidad de los agroquímicos adquiridos por los productores para ser utilizados en el proceso productivo, así como también la inocuidad toxicológica de los productos de origen vegetal para consumo en fresco.
  • En el marco de la Ley Provincial Nº 5665, promover la correcta y racional utilización de los agroquímicos mediante la fiscalización y transferencia educativa en los sectores involucrados.

¿Cómo lo hacemos?

Mediante una serie de controles que abarcan todo el proceso productivo, incluyendo transporte, acopio, comercialización y aplicación de agroquímicos. Verificando que el producto responda a los estándares de calidad establecidos.

A quién está dirigido

Laboratorios y comercios de productos agroquímicos. Productores agrícolas y consumidores en general.